¿Sabes que es el "CHERRY EYE" de Perdiguero de Burgos?

  En el estándar de la raza del Perdiguero De Burgos se establece que los ojos deben ser medianos, almendrados, preferiblemente oscuros de color avellana, de mirada noble y dulce, dando en algunas ocasiones sensación de tristeza. La piel de los párpados es medianamente gruesa, pigmentada al igual que las mucosas en marrón. El párpado inferior deberá ser lo más pegado al globo ocular.

  Sin embargo es frecuente que los párpados sean más grandes que el globo ocular y que el párpado inferior esté muy descolgado.  Este descolgamiento favorece la entrada de cuerpos extraños como espigas, que provocan desde úlceras corneales superficiales hasta perforaciones oculares en casos muy avanzados.  En el hueco que queda en ese párpado descolgado se acumulan secreciones y legañas provocando conjuntivitis y blefaritis, que en ocasiones serán crónicas.

  Otro problema frecuente al que se enfrentan los criadores es el prolapso de la glándula lagrimal de la membrana nictitante.  Esta patología se reconoce como una bola roja en el canto nasal de uno o de los dos ojos y que produce un antiestético efecto llamado “ojo de cereza”. Dicha glándula es la responsable de casi el 50% de la película lagrimal precorneal normal. Se suele presentar a los pocos meses de vida, generalmente antes de los 2 años de edad y se cree que puede existir cierto componente genético. La solución es quirúrgica y siempre recomendable, porque a largo plazo producirá ojo seco y queratitis con pigmentación de la córnea.

  La técnica quirúrgica más habitual es la “técnica de bolsillo o de Morgan”. Consiste en “esconder” la glándula en un “bolsillo” hecho con dos incisiones en la cara interna del tercer párpado. El objetivo es conservar dicha glándula para que la cantidad de lágrima producida sea la adecuada.

  En muchas ocasiones y por motivos económicos se demanda la extirpación completa de la misma. Está totalmente contraindicado, por los efectos secundarios que se provocarán a medio-largo plazo, como síndrome del ojo seco o queratoconjuntivitis seca. Dichas patologías secundarias necesitará tratamiento para estimular la producción de lágrima de por vida o el animal perderá la visión del ojo intervenido casi con total seguridad por daño corneal grave.

  Aún con una buena conformación ocular y sin enfermedades evidentes recomendamos siempre limpieza de los ojos y párpados tras jornadas de caza y salidas al campo con toallitas húmedas adecuadas o limpiadores de uso frecuente, así como acudir a la clínica cuando noten dolor, que el animal cierra el ojo o se echa la pata para arrascarse.