Qué hacer frente al mareo...

 El mareo o cinetosis es una afección médica común en los perros.

 Aproximadamente un 17% de los perros padecen el problema. Los cachorros suelen dejar de padecerlo a medida que crecen. Sin embargo, algunos continúan mareándose también de adultos. Las sensaciones de vértigo, náuseas y ansiedad que caracterizan el mareo en coche y otros medios de transporte son el resultado de que el cerebro está siendo bombardeado por señales procedentes del sistema del equilibrio corporal. El oído interno posee un mecanismo conocido como aparato vestibular que ayuda a los perros a guardar su equilibrio. Este sistema envía mensajes al cerebro para informarle de cómo está orientado y cómo se está moviendo el cuerpo. El cerebro también recibe impulsos de las terminaciones nerviosas situadas en las articulaciones y los músculos que detectan la posición del cuerpo. El cerebro combina esta información la procesa para controlar la posición y la orientación del cuerpo. El área del cerebro que se ocupa de estos impulsos también se ve afectada por la ansiedad y el miedo, aumentando su intensidad. Todos estos impulsos juntos estimulan el cerebro y causan las sensaciones de náusea y eventualmente desencadenan los vómitos (emesis). Si la información que llega a partir de la vista con otros impulsos, por ejemplo si los ojos están mirando al interior inmóvil de un coche en movimiento, entonces el problema es aun mucho peor.

 

La explicación científica del mareo

 Una teoría es que esta reacción se debe a un mecanismo innato de defensa para protección frente a toxinas en la sangre. Un área del cerebro llamada zona quimiorreceptora desencadenante del vómito, dentro del centro emético, pone en marcha el vómito cuando están presentes toxinas en la sangre y también se cree que esta zona es responsable al mismo tiempo de resolver la contradicción entre los estímulos procedentes de la vista y del equilibrio. Cuando se producen estos estímulos, la zona quimiorreceptora desencadenante del vómito asume que la causa del problema es una toxina y así activa el vómito como mecanismo de protección.

Medicación para el mareo

 Se han utilizado sedantes y antihistamínicos por su capacidad para reducir de los impulsos que estimulan el centro del vómito. Sin embargo, estos medicamentos no son muy específicos para esta zona del cerebro y producen efectos de sedación general. Hasta hace poco, los veterinarios no podían ofrecer a los dueños una medicación fiable para prevenir el vómito de su perro en los viajes sin que produjera somnolencia, y que estuviera desarrollada específicamente para perros. Ahora ya hay una solución, que cubre todas estas necesidades.